¿Pero qué decidimos guardar en tan hermoso contenedor? Cosas rotas, baratijas con las que jugamos una y otra vez.
El mundo nos da cuerda y nosotros tocamos la misma tonada una y otra vez hasta que terminamos pensando que eso es todo lo que somos."
En menos de cuatro días, me han dado de leches en la autoestima, me he visto sin expectativas, me he acojonao imaginándome prácticamente en la calle, he andao deprimidillo, confuso, he intentado ver las cosas de otro modo, he conseguido tener algo de paciencia y perspectiva, he vuelto a encender el móvil, he podido recibir ánimo y consuelo, y he vuelto a esperanzarme.
... pero un poco más reconciliado con la vida.