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domingo, 16 de junio de 2013

Como ando sin electricidad en mi vida (en la madrileña, digo)...

  ... este finde tenía que elegir entre quedarme en casa por la noche a la luz de un candil, o irme al cine. Opté por lo segundo, y me he visto dos estupendas pelis que tratan de temas importantes y universales.
En una de ellas, un chico majo, con talento, sensible, le pone a la chica de la que está enamorado (que no es tan maja en principio, que se folla a todo lo que se le pone por delante con un CI inferior al de ella, pero que tiene también mucho talento) su canción favorita en el ipod del coche; el "Betwen the bars", de Elliott Smith; ella escucha, y de pronto rompe a llorar en silencio; dice que está muy asustada, y que no quiere sufrir.
En la segunda, se abre la puerta de un taxi y abandonan a un gato en la acera; dentro del coche hay reproches y verdades como puños, de las que duelen como puños; se habla de compromiso, de entrega, de pertecer a alguien o de la ilusión de ser libre, de cobardía y riesgo.
En las dos escenas llueve. En las dos, los protagonistas lloran. En las dos, finalmente, eligen.
La banda sonora, en la entrega siguiente.




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domingo, 19 de febrero de 2012

Mi calle

 
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viernes, 11 de junio de 2010

Bueeeno, pues como la mayoría de vosotros ya sabéis...

... no me compro casa. No señor. Pero eso no tiene que significar que renuncie a introducir novedades en mi vida. Como la cama, sin ir más lejos. Ya que parece que voy a tardar en mudarme, me he decidido a cambiar de colchón, que mis pobres lumbares me lo agradecerán.
¿Y qué mejor, en estos tiempos grises y sin chispa en que estamos inmersos, que rendir tributo a la fantasía y el colorín de los setenta y ochenta, cuando las crisis parecían cosas del pasado y ante nosotros se abría un mundo lleno de cosas por consumir?
Sí, queridos, sí. No tendré casa, pero cada noche, a la hora de dormir, me voy a embarcar en el Halcón Milenario, rumbo a una galaxia muy, muy, pero que muyyy lejana!!!
Además, la oferta que he encontrado me regala el modelito que llevaba Leia cuando la secuestró Jabba The Hut; sí, ese con tules y con un suje metálico; y me incluye la trenza postiza larga larguísima que le llegaba hasta salva sea la parte. A mi madre le encanta cuando voy a darle el beso de buenas noches, se pone a respirar como Lord Vader...

miércoles, 19 de mayo de 2010

Queridos, la vida es elección

Eliges la tele grande, eliges tu casa, eliges tener un coche que te cagas... o eliges la vida.
Vamos, que este humilde funcionario al que le recortan el sueldo unos cuatrocientos cincuenta euritos al mes (eso es lo que voy a cobrar de menos comparado con el año pasado) ha cogido la balanza.
En un platillo está mi pisito de setenta metros en Madrid, mi hipoteca de algo más de mil euros mensuales (eso, si el euribor no sube más del dos por ciento), los señores del banco, y la friolera de unos once millones de pelas que pagaría de intereses, tirando muy por lo bajo y descontando lo que me desgravaría en Hacienda en treinta años.
En el otro platillo está Italia, quince días en Mallorca este verano, algún viajecito más de aquí a fin de año, mi análisis personal, quizás hacer la formación en Psicoanálisis, y tomarme el aperitivo cuando me salga de los cojones.
Pues eso, que no les voy a hacer el juego a unos señores que ya han llevado a mi familia a dos (¡¡¡dos!!!) ruinas económicas completas en un par de generaciones. Que no elijo el coche que te cagas, ni la tele grande, ni el i-mac, ni a Prada, ni a Miu-Miu, ni me caso con Caja España ni me enrollo con Caja Astur. Que elijo la vida.
Eso sí, el peluco lo conservo, y en más de un renuncio me pillaréis, que tampoco me voy a convertir en la coherencia personificada. Pero sí me voy a pensar un poquito más las cosas...

sábado, 15 de mayo de 2010

Y digo yo que si me cojo un perfilador...

... y me pinto un rayote así bastante prominente, y entorno los ojillos como si me diera el sol de frente, igual puedo hacerme pasar por chino.
¿Y para qué? diréis vosotros.
Pues para dejarme caer por el salón inmobiliario chino, que parece que se prestan dinero entre ellos y por tanto no tienen que recurrir a bancos...
Además, igual encuentro a algún albañil chino que me pueda copiar estos originales lavabos que están en Shangai.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Llegaron las rebajaaas!!!

Se veía venir; lo de la borrasca, digo; lo del "ajuste"; lo del "esfuerzo"; qué sabios son los señores que hacen los refranes; como ese de las barbas de tu vecino; aquí no ha sido el quince por ciento, aquí es que ya se ha acabado la recesión y llevamos meses con brotes verdes, así que nos hemos quedado con un cinco y por el culo te la hinco...
Eso sí, a amarrarse los machos, que luego serán los impuestos; y como aquí uno anda en la franja alta, la de los "fuertes", la de los pudientes, pues también nos tocará...
Y yo me miro y no sé muy bien qué hago con un coche de mierda (que además me está saliendo carísimo), y en qué ando que hace un año que no me he movido a ningún lado (si exceptúo Madrid, que no lo cuento, faltaría más), y qué cojones pasa que ni tengo casa ni pinta como que vaya a poder tenerla...
Ea, recortaremos de taxis nocturnos, de ropitas pijas, de desayunos opíparos y hasta de la marca de ginebra; lo que tengo claro es que si yo me hundo, los beneficiados por mi inconsciencia consumista también lo van a notar; faltaría más; a ver si aquí los únicos que vamos a tener que apretar el culo somos los que hemos estado estudiando y formándonos diez años para llegar a donde estamos...
Ah, el señor de aquí al lado es Albert Barniol, el hombre del tiempo de la uno y uno de los pocos placeres que quedan al alcance del funcionariado con mermado sueldo; el placer, digo, es oírle hablar de "hectopascales" mientras por debajo de esas chaquetas ajustditas que usa le asoma semejante paquetazo; y encima en sus ratos libres parece popero; en fin, que os dejo, que me voy al baño a aliviarme; besos con recortes.

lunes, 10 de mayo de 2010

Cine de primavera

Pues aunque los bancos me dan la espalda, no me llega para lo que llevo tanto tiempo deseando, y (si no se produce un sorprendente giro de los acontecimientos) voy a tener que devolver a las arcas de Hacienda (que somos todos, pero yo sigo sin casa) la friolera de cuatro mil quinientos euritos, también es verdad que es primavera, que me han invitado a un acontecimiento fenomenal el próximo julio, y que ayer fui al cine y me emocioné.
Así que cosas bien y cosas mal, y unas cuantas regular, como casi todo el mundo casi todo el tiempo.
Pero a lo que interesa; hay que ver una peli argentina que se llama "El último verano de la boyita"; bueno, quiero decir que la tenéis que ver, que yo ya he hecho los deberes. La boyita en cuestión es una especie de caravana (de las que se enganchan en los coches) que además es anfibia!!!
Y la película es una verdadera maravilla que trata de ese momento en que dejamos de ser niños para convertirnos en algo que no entendemos; venga, seguro que os acordáis: cuando ya no nos servía ni nos entretenía ni nos divertía lo de antes, cuando empezamos a ver y a relacionarnos con nuestro hermanos de otro modo, cuando empezó a salirnos pelo, o a sangrar, o a crecernos el pecho, o la colita...
Cuartos no tengo (por lo menos no los que necesito), pero gusto un montón, ya lo sabéis; así que a ver la boyita; y yo a comprarme una, que a lo mejor es la solución a mis problemas inmobiliarios...