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domingo, 14 de julio de 2013

"Si puedes volverme a querer tan sólo la mitad de lo que me quisiste...

... si puedes aceptarme con todas mis faltas y todas mis desilusiones, si puedes recibirme como a un niño a quien se ha perdonado (...) que confío que ahora soy algo más digno de ti que en otro tiempo; no mucho, desde luego, pero sí algo."
C. Dickens.


domingo, 28 de abril de 2013

Extrañas luces en Madrid

"¿Qué era aquella sombra sin nombre que una vez más había pasado en aquel instante?" C. Dickens.

lunes, 13 de agosto de 2012

"-Yo iré de bandido -interrumpió Tupman.

-¿Cómo? -dijo el señor Pickwick con repentino sobresalto.
-De bandido -repitió Tupman con suavidad.
-¿No me irá a decir -dijo el señor Pickwick, observando con solemne fijeza a su amigo-, no me irá a decir, Tupman, que su intención es ponerse una chaqueta verde de pana, con una cola de dos pulgadas?
-Esa es mi intención -replicó con calor Tupman-. ¿Y por qué no?
-Porque, señor Tupman -dijo el señor Pickwick, muy alterado-, porque usted es demasiado viejo.
-¡Demasiado viejo! -exclamó Tupman.
-Y si eso no es bastante motivo para objetar -siguió el señor Pickwick-, porque está usted demasiado gordo.
-Señor Pickwick -dijo el señor Tupman con el rostro encendido de rojo-, eso es un insulto.
-Señor Tupman -replicó el señor Pickwick en el mismo tono-; no es ni la mitad de insulto para usted que lo que sería para mí verle en mi presencia con una chaqueta de pana verde de dos pulgadas de cola.
-Señor Pickwick -dijo Tupman-, ¡es usted un grosero!
-Señor Tupman -dijo Pickwick-, ¡usted también!"


A este señor, en cambio, le sentaba estupendamente la chaqueta de pana verde con dos pulgadas de cola...

lunes, 23 de julio de 2012

"Hay pocos momentos en la existencia de un hombre...

... en que este experimente tan lamentable angustia y encuentre tan escasa conmiseración caritativa como cuando va en persecución de su propio sombrero. Para alcanzar un sombrero se requiere mucha frialdad y un grado especial de discernimiento. Uno no se debe precipitar, pues lo pisará; no debe caer tampoco en el extremo opuesto, pues lo perderá por completo. El mejor modo es mantenerse gentilmente a la altura del objeto de la persecución, ser prudente y cauteloso, acechar bien la oportunidad, pasar poco a poco por delante de él, y entonces dar un ataque rápido, agarrarlo por el ala y encajarlo firmemente en la cabeza; todo este tiempo sonriendo agradablemente, como si uno considerara que es una broma tan buena como cualquier otra". Como si nada, Dickens retrata a través de pequeños gestos y anécdotas los entresijos, miserias y grandezas de la naturaleza humana. A ver quién no se ha sentido alguna vez en situación tan ridícula como la narrada más arriba. La imagen corresponde a la trastienda de la que siempre ha sido una de mis películas favoritas, y que también tiene una escena memorable en la que juega un papel fundamental un sombrero. No-premio al que adivine de qué clasico se trata...

domingo, 8 de julio de 2012

Pues eso

La instantánea fue tomada el viernes por la mañana, en un paseo con la Maga camino del Dos de Mayo. Ha sido un fin de semana relajante, reconstituyente, de cuidarme. He vuelto a darme otro chapuzón privilegiado (dos, para ser exacto), esta vez en la recién inaugurada piscina cubierta de las Escuelas Pías, a escasos cinco minutos de mi casa, lo que en Madrid es un auténtico lujazo. Está en una tercera planta, y mientras te pones en remojo puedes ver las azoteas de la Villa y Corte...
Me ha dado tiempo además, como os digo, a paseos con mi perro, balsámicas sesiones de diván, cafés con Dickens, un par de cenas en inmejorable compañía, unas cañas con lo que parecen unos nuevos amigos en ciernes, y hasta un susto en que han estado implicados mi peluquero, Maguita y un cuello de pollo (¿a que suena terrorífico y un poco como a vudú?).
El finde que viene, más natación, más terapia, más cenas (esta vez con cine de verano incluído), y todo ello en el contexto del comienzo de mis ME-RE-CI-DAS vacacioneeeeesssss!!!

domingo, 17 de junio de 2012

Fin de semana de ¿descanso?

Pues eso es lo que me había propuesto, y lo he conseguido en parte. He dormido bastante, incluso he echado siestas, he tomado pausados cafés en la calle Orellana leyendo a Dickens, he charlado al fresco con mis amigos de la Villa de París, y he dado relajantes paseos con la Maga...
Bueno, y también he aprovechado mis caminatas para ejercitar mi faceta de coolhunter y cotilla profesionala. Puedo aseguraros que el tema de moda es el que todos ya sabemos (la prima, el déficit, que todo está fatal y que esto es una ES-TA-FA), os cuento que desde el jueves hay tropecientas unidades móviles de la tele aparcadas en el lateral del CGPJ esperando a la caída de la diva-r, y os confirmo que la última y epatante moda entre los modernis malasañeros/chuequeriles es ponerse bermudas con cuaquier calzado y con unos CALCETINES NEGROS así bien subiditos hasta media pantorrilla. ¿Qué os parece? Yo, desde luego, lo tengo claro. Por ahí no paso. Que no, Iván, que no, que no estoy dispuesto a ser moderno a cualquier precio. Que uno tiene sus principios y sus traumas de infancia, y creo recordar (¿o es más bien un fantasma originario?) que algún episodio hubo en que mi madre (que es una señora estupenda, por otro lado) insistía en mandarme a la calle de esta guisa...
En fin, con estas cuitas estéticas os dejo, no sin antes comentaros también que además de las actividades de descanso, ayer tuve tiempo para presentificarme (que diría un psicoanalista argentino) en una fiesta en la que me presentaron a un EQUIPO ENTERO de nadadores gayer, a los que por supuesto besé con fruición, al tiempo que ponía pose de "yo también nado, no vayáis a creer". Gracias, Jesús, has hecho realidad una de mis fantasías más calentorras!!!

domingo, 3 de junio de 2012

"Forjad otra vez la humanidad con semejantes martillos...

... y se torcerá bajo vuestros golpes y creará los mismos monstruos; sembrad nuevamente el privilegio rapaz y la opresión tiránica, y podéis estar seguros de que recogeréis los mismos frutos. Seis carros mortuorios circulan por las calles. Siglos pasados, apareced con vuestra forma antigua, y en vez del cortejo fúnebre veremos las carrozas de monarcas absolutos, los coches de los señores feudales, los tocados de deslumbrantes jezabeles, las iglesias que no son la casa del Señor sino cuevas de ladrones, y las chozas donde millones de campesinos se mueren de hambre."
Charles Dickens. La foto, Puerta del Sol de Madrid, el viernes 1 de junio de 2012, a las nueve de la noche. Y yo soy afortunado...

sábado, 21 de mayo de 2011

"Veíanse oficiales que carecían de nociones militares,

...marinos que ni siquiera sabían lo que era un navío, administradores que ignoraban las leyes de la administración y sacerdotes cínicos, mundanos del peor de los mundos, con ojos sensuales, lenguas sueltas, y vidas más sueltas aún: todos ellos incapaces de cumplir con sus cargos, mintiendo descaradamente al ostentar los títulos que no merecían, pero pertenecientes de cerca o de lejos a la casa de Su Excelencia, y provistos por este motivo de todos los empleos o dignidades de los que se podía sacar algún provecho."

martes, 3 de mayo de 2011

"- ¿Aplaudirás y llorarás siempre que la multitud grite? - le preguntó la tabernera.

- Es muy posible, señora.
- Si te enseñasen un montón de muñecas y te arrojasen sobre ellas diciéndote que las hicieras pedazos, ¿elegirías la más brillante?
- ¡Sí, por cierto!
- Si te pusieran delante de una bandada de pájaros que no pudieran huir y te mandasen que los desplumaras en provecho tuyo, ¿exterminarías al que tuviese el plumaje más rico?
- Sí, sin vacilar.
- Pues has visto aquí magníficas muñecas y ricos pájaros - le dijo la tabernera, indicando el sitio por donde acababa de pasar la corte -. Ya puedes volverte ahora a tu aldea."

domingo, 1 de mayo de 2011

"Aparecieron entonces en su carroza dorada...

... el rey de robustas mandíbulas y la reina de hermoso rostro, seguidos por una multitud de brillantes señores y de damas risueñas y elegantemente ataviadas, y al ver tantas alhajas, penachos, seda, esplendor, belleza, rostros desdeñosos y miradas insolentes, nuestro caminero sintió un vértigo de admiración y gritó en medio de su entusiasmo: "¡Viva el rey! ¡Viva la reina! ¡Vivan los nobles! ¡Vivan todos!", como si nunca hubiera oído decir que existieran pobres Jacques."