Los criadores de nuestra perra nos ofrecen otro cachorro, para compensar los sinsabores de este año, en cualquier caso muchos menos que las satisfacciones que nos ha dado nuestra Maga.
La cosa es que yo ando enamorao de este animal, le llaman el fantasma de plata, apodo que le pusieron los soldados yankis cuando en la Segunda Guerra Mundial le veían al amanecer en los campos alemanes...
¿Qué pasará?
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